Mediador concursal

Mediador concursal

Sin olvidar al deudor, la figura central entorno a la que gira el proceso de segunda de segunda oportunidad, regulado por Ley 25/2015, es la del mediador concursal por el papel protagonista que la Ley le otorga. Así, el mediador concursal es aquel profesional especializado en materia concursal, designado para conciliar los intereses surgidos entre un deudor que no puede hacer frente a todas sus deudas (en estado de insolvencia actual o inminente) y los acreedores que se ven privados del cobro de las mismas.

Nombramiento

Su nombramiento parte de una solicitud que realiza el deudor. Este inicia mediante la misma el proceso de segunda oportunidad. El organismo encargado de recibir la solicitud (ya sea notarial en el caso de personas naturales o Registro o Cámara de Comercio, en el caso de personas jurídicas) tras el examen de la misma, acordará la designación de un mediador concursal de los inscritos en el Registro de Mediadores e Instituciones del Ministerio de Justicia.

Estatuto.

El artículo 231.1 de la Ley 22/2003, Concursal  indica que el mediador concursal ha cumplir los requisitos legales contenidos tanto de la Ley 5/2012, de mediación de asuntos civiles y mercantiles, como lo preceptuado en el artículo 27 de la Ley Concursal, respecto a administradores concursales y, en lo no previsto en la normativa anterior se aplicarán las normas referentes a la designación de expertos independientes:

En primer lugar, indica que el mediador concursal ha de reunir las condiciones de mediador conforme a la Ley 5/2012, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. El artículo 11 señala las condiciones para ejercer la mediación:

  • Pueden serlo las personas naturales que se hallen en pleno ejercicio de sus derechos civiles y siempre que el estatuto al que esté sometido por su profesión no se lo limite.
  • Estar acreditado con el título universitario que le habilite para la materia en la que va a ejercer la mediación y tener formación específica en la materia sobre la que se ha de mediar. En el caso de mediadores concursales, como mínimo es necesaria la licenciatura en Derecho.
  • Haber suscrito póliza de seguro de responsabilidad civil en cobertura de los daños que se puedan ocasionar en el ejercicio de su mediación.

Por otra parte, deben reunir las mismas condiciones que un administrador concursal. Esto es importante y está totalmente fundamentado ya que de tener éxito el intento el acuerdo extrajudicial de pagos habrá concurso consecutivo y la función de administración concursal la asumirá quien fue nombrado previamente como mediador al inicio del procedimiento. Las condiciones serían:

  • Estar inscritos en la sección 4ª del Registro Público Concursal declarando su disposición a ejercer las labores de administrador concursal en el ámbito de competencia territorial del Juzgado del Concurso.
  • Reunir los requisitos de formación y capacitación determinados reglamentariamente. Se tendrán en cuenta la realización de cursos y formación específica así como la experiencia concursal.

Finalmente, en todo lo no recogido en las normativas anteriores se estará a lo dispuesto en materia de expertos independientes, lo que nos remite a las siguientes normas:

  1. Artículos 338 y ss. Del Reglamento de Registro Mercantil.
  2. El artículo 71 bis de la Ley Concursal

Funciones.

Dentro de los 10 días siguientes a la aceptación del cargo, el mediador comprobará la solicitud de segunda oportunidad realizada por el deudor. Verificará la corrección de los datos y la realidad y existencia de los créditos pudiendo requerir de información y documentación adicional al deudor.

Realizado el trámite anterior, convocará a deudor y acreedores a una reunión que tendrá lugar dentro de los dos meses siguientes a la aceptación en la localidad del domicilio del deudor.

Con una antelación mínima de 20 días a la fecha de la reunión el mediador ha de enviar a los acreedores, con consentimiento del deudor, la propuesta de acuerdo extrajudicial de pagos (AEP) que podrá contener contendrá las posibles quitas, aplazamientos en los pagos y cesiones en pago.

Los acreedores podrán formular a su vez en los 10 días siguientes, sus propias alternativas a la propuesta recibida y el deudor con el asesoramiento del mediador decidirá cuál será la propuesta definitiva que se votará en la reunión.

Si se aprobara, el mediador será el encargado de hacer el seguimiento del cumplimiento del AEP.

En el caso de que el pasivo haya manifestado previamente su expresa oposición y a un posible acuerdo o éste no obtenga las mayorías necesarias el día de la reunión, deberá solicitar la declaración de concurso consecutivo. En esta fase de Concurso, el mediador asumirá las funciones de administración concursal, aportando el Juez de lo mercantil toda la documentación necesaria sobre el procedimiento seguido, un plan de liquidación, un informe y su opinión respecto a la posibilidad de obtener el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho.

Retribución

La retribución del mediador concursal se encuentra regulada legalmente en el RD 1860/2004, donde se establecen los criterios de cálculo en función de la cuantía de la deuda. Dicha retribución se reducirá notablemente cuando el solicitante de segunda oportunidad sea un particular. De este modo el legislador trata de promover el acceso a la segunda oportunidad a personas físicas en situación de insolvencia evitando que el gasto del proceso fuera un impedimento de salida para la tramitación del mismo.

La reducida retribución de los mediadores concursales (puede llegar a ser entre un 50 y un 70 % inferior a la de los administradores concursales) ha supuesto una barrera a la tramitación ágil del procedimiento ya que muchos no suelen aceptar el cargo lo que conlleva los consiguientes retrasos.