Plan de Pagos en la Ley de Segunda Oportunidad

plan de pagos

El plan de pagos es uno de los elementos esenciales en el proceso de segunda oportunidad. Esta figura no es algo nuevo introducido por la Ley 25/2015. Tiene su origen en la Ley 22/2003, Concursal. Al tramitar la fase de Convenio se negociaba dicho plan de pagos en el que se fijaban quitas de los créditos y esperas y aplazamientos para su cobro, de tal forma que se daba viabilidad a la empresa siempre y cuando fuera aprobado por los acreedores. Si no se alcanza dicho acuerdo se podía acabar en liquidación de persona concursada.

Dada la diferente naturaleza de las personas naturales, la cual no puede desaparecer por liquidación concursal, se establece legalmente la posibilidad de cancelar las deudas pudiendo empezar de 0.

Todo ello pasa por la tramitación del proceso de segunda oportunidad.

Acuerdo extrajudicial de pagos (AEP)

Hay que distinguir el plan de pagos del AEP del plan de pagos en los casos de beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (BEPI) que luego se verá. Con una excepción que veremos, el intento de AEP constituye requisito previo para poder acceder al BEPI.

Para tramitar el AEP, presentada la solicitud de segunda oportunidad, una vez que el Notario ha comprobado el cumplimiento de los requisitos y designado mediador concursal, éste, tras hacer las comprobaciones correspondientes y tras convocar a los acreedores enviará a los mismos una propuesta de acuerdo extrajudicial de pagos (AEP). Esta propuesta podrá contener alguna de las siguientes medidas:

  • Quitas
  • Esperas
  • Cesión de bienes y derechos en pago de deudas

Además acompañará un plan de pagos, con las fechas de los mismos y los recursos previstos para atenderlos. Este plan, puede ser aceptado por los acreedores, rechazado presentando alternativas o rechazado sin alternativas. 

El plan de pagos y Beneficio de exoneración de pasivo insatisfecho (BEPI)

Llegados a este punto de rechazo del AEP,  habría que pedir la solicitud de concurso consecutivo y  el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (BEPI).

El BEPI se encuentra regulado en el artículo 178 bis de la Ley 22/2003, Concursal. Se trata de una vía para poder cancelar las deudas. Puede ser definitivo o provisional.

Definitivo

El definitivo que cancela directamente todas las deudas requiere haber satisfecho todos los créditos contra la masa, los créditos con privilegio especial y, si no se hubiera intentando el AEP al menos, un 25 % de los créditos ordinarios. Por lo que la vía previa del AEP no es obligatoria si se ha satisfecho adicionalmente ese 25 % referido.

Provisional

Si no se hubieran podido atender los créditos indicados anteriormente se puede obtener el BEPI de manera provisional, extendiéndose el mismo a:

  1. Los créditos subordinados 
  2. Los ordinarios
  3. Los garantizados por importe que exceda de la garantía.
  4. Incluso gran parte de los de derecho público. 

Para ello, entre otros requisitos, el deudor ha de someterse a un plan de pagos. El mismo fijará el pago de los créditos que no se vean afectados por el BEPI, en un período de 5 años, salvo que tuvieran vencimiento posterior. Quedan al margen los créditos de derecho público los cuales se regirán por su propia normativa en lo referente a aplazamiento pero podrán ser cancelados la mayor parte de ellos. El deudor hará la propuesta pero será el Juez quien determine, oídas las partes si acepta las misma o la modifica.

El Plan de pagos supone ventajas para las partes del proceso:

  • Desde el punto de vista del acreedor se le otorga seguridad al tratarse de un plan aprobado judicialmente, conociendo las fechas de pago y anidando como consecuencia del incumplimiento la revocación de la exoneración del pasivo insatisfecho.
  • Desde la óptica del deudor, permite reordenar la deuda en plazos más cómodos posibilitando la viabilidad económica. Además se suspende el devengo de intereses con lo que se evita que el pago de los mismos “engorde” más la deuda haciéndola impagable.

Revocación

El plan de pagos puede revocarse en los siguientes casos:

  1. Por afloramiento de patrimonio oculto no declarado previamente.
  2. Por incurrir en alguna circunstancia que impidiera el acceso al BEPI.
  3. Que se constate que que la situación del deudor ha mejorado
  4. Que se haya incumplido dicho plan.

Si no se dan esas circunstancias y el plan de pagos se cumple en los tiempos previstos el Juez del Concurso dictará auto por el que declare dicho cumplimiento, pasando el BEPI a ser definitivo quedando canceladas las deudas.

Lo anterior también podrá darse si, incumplido el plan de pagos se acredita que el deudor ha destinado el 50 % de sus ingresos inembargables a satisfacer los créditos planificados, o el 25 % si concurren en el deudor las circunstancias de situación de vulnerabilidad del Real Decreto 6/2012, de Protección de Deudores Hipotecarios sin Recursos. Si esto no fuera así, las deudas que hubieran quedado provisionalmente exoneradas, serán de nuevo exigibles.